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viernes, 17 de diciembre de 2010

Función de box

Las tradicionales fiestas de fin de año siempre dan mucho de que comentar una vez que éstas han acabado y, ya sea desde que la comida estaba buena o mala, que cómo iban vestidos los asistentes, los que se sacaron la rifa, los que ensuciaron la mesa, lo que animaron la fiesta contando chistes subidos de tono, el que repitió el plato 3 veces... digamos que lo agradable, pero, también existe lo no tanto.

1. El que después de unos tragos se puso necio y se pone a discutir temas de trabajo.
2. El que después de unos tragos se pone "amistoso" cuando sobrio es mas higadito que nada.
3. El que después de unos tragos intenta tirarle el perro a la chica a la que todos quieren llegarle pero que solo ebrios se atreven a hablarle (o mejor dicho molestarla)
4. El que después de unos tragos le tira la onda a todo lo que traiga falda.
5. La que después de varios tragos le habla de "papito" a los meseros y de hecho también les tira la onda :S
6. El que se ahoga de briago y lo recordará toda su vida en la empresa.
7. El (La) que metió a su novia (o) a la fiesta aún cuando estaba bien especificado que solo era para empleados y claro alguien que si trabaja en la empresa se quedó sin lugar y sin cenar.

Pero lo que definitivamente no tiene precio es:

Aquel que habiendo salido un par de veces con una compañera de trabajo éste piense que esta chica no puede hablar mucho menos bailar con nadie de la empresa, después de unos tragos éste pretenda que la chica es de su propiedad y se ponga al tu por tu con otro empleado de mucho mayor rango, y por si fuera poco se genera una función de box por la misma chica en plena fiesta, mala suerte para alguien que ayudó a separarlos resultó golpeado al final de fiesta por meterse. Al final corrieron a más de tres, la chica se quedó al final de fiesta y sigue como empleada. El incidente será recordado por los mas de 1000 asistentes a la fiesta.

Lo único bueno de esto es que la fiesta se animó bastante porque definitivamente estaba muy aburrida :P

Moraleja: si te vas a ahogar en alcohol procura que no sea donde te pueden correr del trabajo :P

@ La Colonial

miércoles, 14 de octubre de 2009

Las pulquerías

Justo ayer Carlows me invitó a ver un documental que trataba de las pulquerías, digamos en resumen, cuál es la situación del pulque en la actualidad, aunque el documental es de 2002, la gente (jóven) no le interesa el pulque, la que gente que aún lo consume es mayor o lo acostumbrada de sus lugares de origen, la gente envejece, muere y con ello el gusto por esta bebida tradicional mexicana.

En muchas ocasiones recuerdo haber escuchadoo relatos de mi abuelo acerca de las pulquerías de Tacubaya, ojo no confundir con Tacuba, Tacubaya es uno de los barrios más antiguos del Distrito Federal, de estos lados del DF sacaban arena para construir lo que sería la Roma y La Condesa, por esta razón en estos días mi barrio se hunde por las fuertes lluvias, todas las minas de onde extrajeron material quedaron ahi sin marcar y se construyeron edificios encima de ellas por lo que ahoa se hunden... pero esa es otra historia, regresando al tema de las pulquerías, mi abuelo platicaba que había lugares para todo, pulque bueno y malo, barato y lugares donde había puros maleantes, aunque me contaba que casi en cada esquina había una pulquería, claro el barrio no tenía calles y las esquinas eran de las pocas casas que estaban construidas en ese entonces, de hecho el Rio Mixcoac y el Rio Tacubaya llevaban agua (limpia) mi padre contaba que se iba a bañar al Rio Tacubaya.

Bueno pues eso ocurrió hace unos 65 años, aunque para cuando yo nací Tacubaya ya no era la misma, sin embargo sí recuerdo que había muchas pulquerías de hecho en casi cada esquina, y lo recuerdo por el olor que salía de los locales cuando caminaba rumbo a la primaria, justo en la esquina de mi calle había una pulquería, en la siguiente calle había una más y en la que seguía había otra! y no es broma. Todos los días podía ver como llegaba una pickup grande con muchos barriles de madera y una escalerita o mas bien eran como rieles por los cuales bajaban los barriles llenos de pulque, en la calle se podía ver aserrín que usaban creo yo (nunca lo pregunté) para que el piso no estuviera resbaloso.

No recuerdo cómo se llamaban las pulquerías, aunque de la tercera que mencioné sí me acuerdo, se llamaba el "Infierno" y era un local por demás pequeño, lo sé porque ahora es un local de hules y se puede ver al interior, ésta pulquería era famosa, por el hecho de que a unos metros había otra pulquería (ajá otra!) que se llamaba el Cielo, de hecho creo que todavía existe, hace un rato que no camino de ese lado de la calle, uno podía decirle al camión o al pesero (antes no había microbuses) que bajaban en el Infierno :) lo cual no era gracioso, pero ahora que lo digo nuevamente sí sonaba muy gracioso, ya que, de hecho, yo bajaba todos los días en el "Infierno" uy que mello.

Dos calles mas abajo había una mas! sí otra en menos de 500 metros, ya llevo contadas 5! y de esto estoy hablando de no más de 25 años me puedo imaginar perfectamente cómo era en los tiempos de mi abuelo... En lo personal solo he probado el pulque en una ocasión y de hecho no me gustó, no sé si era porque desde niño había olido el edor que salía de las pulquerías que recuerdo era muy desagradable y más ver a los consumidores del local tirados en la banqueta. De sabor muy amargo, de olor muy fuerte, de consistencia babosa, solo bebí un poco para no despreciar a quien me lo ofreció pero definitivamente el olor es lo que no me permite tomarlo.

Sin embargo independientemente de que me guste o no, el pulque es parte de la historia de esta capital, ajá porque aquí se consumía mucho, daba trabajo a mucha gente, no contaminaba mas que para trasportarlo y sobre todo era y es muy barato, algunos intentaron envasarlo pero las latas no aguantaban la presión.

En fin, solo me dieron ganas de recordar un poco de mi niñez

martes, 6 de octubre de 2009

Sucedió en el metro

Cuántas ocasiones viajando en el metro, ver gente y más gente, unos entran, otros salen, unos corren, otros duermen, unos leen el periódico, otros gritan las bondades de un producto que venden, mujeres maquillándose... la indiferencia de todos, alguien cae y nadie se preocupa por ayudarle, alguien grita porque le acaban de robar su bolsa y a nadie parece importarle.

La gente esta a la defensiva, se molesta a cualquier provocación, se enfurece y llegan los gritos, las consignas, los aventones. ¿Qué se podría esperar? nuestra realidad nos ha hecho así, desconfiados, agresivos, intolerantes, pero no siempre ocurre así...

Me subí en metro Salto del Agua, había ido a República del Salvador a comprar algo en la extinta plaza de la electrónica, mucha gente, demasiada diría yo y, si a eso le agregamos los ambulantes que andan toreando a la "julia", es dificil avanzar aprisa, la gente me lo impide, a veces creo que la gente es inconciente o lo hace premeditadamente, se pone en frente, no se quita, va lento, en fin, creo que por eso mucha gente llega molesta a su destino.

Como pude llegué a la entrada del metro en Eje Central, de ahi hice transbordo a la línea rosa, la uno de hecho, en los andenes la cosa no cambiaba mucho, gente por todos lados y la misma historia que arriba, la gente no camina en orden, en fin.

Por suerte al entrar al metro una persona se levanto porque bajaba en Balderas y me pude sentar en el asiento aislado, los asientos son de los que vienen de a cuatro viéndose de frente. A la derecha había una mujer guapa que también consiguió sentarse junto a la ventana, yo la podía ver de perfil. Se tardó mucho el metro en Balderas, al parecer un desperfecto en alguno de los trenes que se encontraban mas adelante, la gente se empezaba a desesperar, bueno en realidad la gente se desespera por todo.

No sé cuanto tiempo estuvimos en Balderas, al menos 10 minutos, al fondo del vagón se escuchaba un tipo algo pasado de copas, estaba cantando, aunque en realidad no molestaba, al contrario se echaba uno que otro chiste, un par de personas se levantaron del asiento y se salieron, una señora que iba a un lado de la chava guapa se levantó y le permitió sentarse a un tipo que acababa de entrar al vagón.

Finalmente avanzamos aunque algo lento, el borrachín llegó hasta donde me encontraba yo y empezó a regalar su "pepsilindro" a quien se le ponía enfrente, pero nadie parecía pelarlo, yo mismo le dije que ya tenía uno, jajaja. Pues el borrachito aprovecho un descuido para ganarle un asiento a otro tipo que se disponía a sentarse, asi que el borrachito quedó enfrente de la chava guapa. El borrachito miró a la chava guapa y luego al tipo de a lado y les preguntó: "¿alguno de los dos quiere mi pepsilindro?" los dos respondieron al mismo tiempo con cierta similitud, entonces el borrachín volvió a preguntar: "¿son novios?" a lo que los dos pusieron una cara de ¡? voltearon a verse, sonrieron, y dijeron casi al mismo tiempo, "no! no nos conocemos", el borrachín empezó a decir que se veían bien juntos, les hizo muchas preguntas y al parecer ni a chava ni al chavo les parecía molesto el borrachito, a decir verdad este señor tenía mucha coherencia en sus preguntas, de hecho a mi hasta se me quitó el sueño de ver la forma en como los interrogaba y ellos no hacían nada por ignorarlo.

Ya andábamos en Juanacatlán y ya estaban platicando anenamente, cuando llegamos a Tacubaya el borrachín les dijo que le había dado mucho gusto conocerlos y les pidió de favor que aceptaran su "pepsilindro" los dos extendieron la mano, el vagón casi se vació, y el borrachito se siguió a Observatorio, yo también me bajaba en Tacubaya, pensé que no todo es agresividad en el metro, todavía hay personas pacientes y que pueden tolerar (aún con la desconfianza claro) una plática entre desconocidos, al salir del metro me dirigí a la base de micros que van para Santa Fé, mientras buscaba unas monedas para el pasaje ví otra vez a la chava guapa y al otro chavo caminando juntos, platicando, sonriendo y con el "pepsilindro" vaya quien lo iba a decir, un perfecto desconocido los presentó en el lugar menos pensado y al parecer se cayeron muy bien... una de esas historias que a veces se leen en el periódico y que normalmente yo pensaría que son falsas, pero ahora veo que sí suceden...